Aprender a resistir, volviendo a los inicios
Dic, 08 por Ll.Bosch en Reflexiones Comerciales | 2 Comentarios
Hoy en día en la venta, te están presionando constantemente, se tienen multitud de fracasos y es muy complicado cerrar buenos tratos o simplemente, cerrar tratos, debido a la crisis. Estamos en un punto muy crítico y muchos son los que se sienten al límite de sus posibilidades. Por todo esto, me parece muy apropiado hablar de aprender a resistir, volviendo a los inicios, para salir adelante.
En el blog, os habréis encontrado muchos artículos que hablan de escuchar, cerrar, negociar… en fin, de algunos temas que son básicos para la venta, pero que quizás ahora lo que toca, es hablar de alguna cosa que realmente nos ayude a no tirar la toalla. Estamos en un momento en el que es difícil encontrar puntos de apoyo firmes que nos sirvan para seguir avanzando. Si fuésemos escaladores de paredes, podría parecer que estamos en un tramo 9C (que es el más difícil) el cuál, sólo nos permite aguantar con las puntas de los pies y con un solo de las manos. Es tal la complicación en la que nos encontramos, que dependemos de nuestra fortaleza mental y para eso hay que volver a esos días que estábamos empezando en la venta.
Para mí, es muy importante que aprendamos a valorar las pequeñas cosas que en su momento nos permitieron avanzar y seguir en el oficio. Esas cosas, que quizás teníamos olvidadas y que tanto nos gustaron cuando empezábamos a vender. Estoy hablando de por ejemplo, dar importancia al hecho de que el cliente nos emplace a una segunda visita, que al cliente lo mantengamos interesado mientras le explicamos nuestro producto o servicio, que nos llame el propio cliente porque lo surgieron algunas dudas, etc., etc., etc. Estos “detalles”, nos harán sentir vendedor y nos servirán para resistir los muchos golpes que recibimos día sí, día también, debido al contexto de crisis en el cual nos movemos.
Aunque parezca una tontería, a mí me está sirviendo de mucho. Claro está, que ya no somos novatos en esto (o sí), pero los comerciales necesitamos que nuestro clientes dispongan de dinero o de crédito y eso AHORA no lo hay, por lo tanto, conseguir al menos, que nuestros clientes se esfuercen, ya es mucho. Si valoramos esto, nos permitirá ir la siguiente visita con más motivación si cabe y no aparecer por la puerta derrotados. Hay que recordar, que la venta es sobre todo un estado de ánimo y éste hay que mantenerlo a tope.
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