La gestualidad de las manos
Nov, 08 por Ll.Bosch en Técnicas de venta | 6 Comentarios
Hoy os quiero hablar de la gestualidad de las manos, dentro de esta serie que os comenté de la gestualidad corporal. De cómo las manos participan en el proceso de venta.
No voy a teorizar sobre cómo hay que utilizarlas, simplemente quiero comentar la importancia de utilizarlas y como las hago “participar”. Personalmente a mí, no me gusta demasiado darles mucho protagonismo. Prefiero utilizarlas de una manera bastante sutil, como para enfatizar lo que estoy hablando y no caer en el riesgo de sobreactuar, dado que “mi manera” de vender no es esa.
He conocido comerciales que las utilizaban mucho y otros en cambio, que casi no las sacaban de los bolsillos. Como a lo largo de los años, te vas creando “tu propia personalidad” comercial y vas incorporando y puliendo todo aquello que crees que te favorece, yo decidí usarlas relativamente poco. No sé si es mejor o peor, pero esa es mi forma de utilizarlas.
Pero una cosa sí que creo que es importantísimo, no las uses que parezcan que van por su lado. Si como he comentado antes, tu manera de vender no permite que “encaje” una gestualidad, digámosle alta, no lo hagas aunque lo hayas leído en el mejor manual de ventas del mundo, corres el riesgo de no parezca creíble.
Dicho esto, sí que hay que tener en cuenta varias cosas:
- Aprende a dar la mano correctamente. Que no le dé la sensación al cliente que está agarrando un pez, por lo flojo del apretón, ni que le vayas a doblar el anillo de casado
- Intenta que sea el cliente el que suelte primero la mano. Pero si no es así, no la estires, simplemente deja de apretar un poco y que sea él, el que la retire. Un apretón de manos muy largo incomoda bastante.
- No des la mano a un cliente, si está sudada o mojada. Sécatelas antes, pero no delante de él claro. No cuesta nada y evitas que se pueda llevar una impresión bastante desagradable de nosotros. En invierno intenta no darlas muy frías. Si puedes, frótalas un poco o ponlas delante del chorro de aire de la calefacción de tu coche. A mí se me enfrían mucho y tengo que recurrir a esto muchas veces.
- Controla esos “tics” de las manos. Sobretodo, si son de los que te hacen llevar las manos a tocarte la nariz insistentemente o la boca. Puede que a nuestro cliente no le apetezca después darnos la mano.
Lo que os estoy explicando que evitéis o que hagáis, son cosas muy sencillas y por otro lado, muy lógicas, pero os sorprendería ver, la cantidad de comerciales que hacen cosas de este tipo sin darse cuenta.
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