¡Mamá, soy comercial!
Ago, 08 por Ll.Bosch en Reflexiones Comerciales | 4 Comentarios
He querido titularlo así, porqué creo que es una buena manera de empezar el blog y entender este oficio.
De pequeño, cuando nos preguntaban que seríamos de mayores, la mayoría de nosotros respondíamos, policía, mecánico, bombero, piloto de aviones…
Cuando te haces mayor y te incorporas al mercado laboral tienes la necesidad de especializarte en algo y poner todos los medios que hagan falta para ser el mejor en aquello que te va a dar de comer y con suerte, te permitirá vivir desahogadamente.
A los pocos meses de tener nuestro primer trabajo como comercial, nos damos cuenta si nos gusta y si estamos preparados para aguantar al empresario, gerente o responsable de turno que nos exigen resultados y a los posibles compradores, complicándonos la existencia y dificultándonos la venta. En ese momento, si no tiramos la toalla si cuando miras ofertas de trabajo, buscas temas relacionados con la venta, si te gusta estar en contacto con los clientes, si te preocupas en mejorar tus estrategias…, todo eso, te hará sentir que eres comercial.
Ser comercial es muy complicado. Es un trabajo en que lo primero que hay que aprender, es a asimilar la presión a la que se está sometido. Ten en cuenta que se te valora por lo que haces cada día y cada mes y cada año y que no sirve de nada lo que hiciste hace dos meses y además de todo esto, cuando vienen malas rachas, también tendrás la necesidad de conseguir ingresos.
En contrapartida a todo esto, hay cosas muy positivas. El comercial es una persona que cuando funciona, es muy difícil que se quede sin trabajo, hay muchas posibilidades de moverte por distintos sectores, puedes llegar a conseguir muy buenos ingresos y muchos contactos. También, normalmente, tienes libertad de movimientos y más o menos un horario flexible, exceptuando a los tele vendedores que son caso aparte y que algún día escribiré algo (porqué se lo merecen).
Esa decisión de saber lo que uno quiere ser de” mayor” hay que tomarla a lo largo de la vida, ya que cuando llegas a determinada edad no te permitirá el mercado laboral empezar de cero. Deberás demostrar todo lo que has aprendido a lo largo de los años para que te contraten o sigan confiando en ti. Otra cosa es que lo que vendas te guste o no, pero eso siempre lo puedes cambiar.
Espero que este primer post tenga el mínimo de calidad, para que al menos volváis dentro de unos días a ver si hay alguna cosa más posteada o os sindiquéis al RSSFeed
Entradas relacionadas






















