No convertir las incidencias en problemas
Jul, 09 por Ll.Bosch en Reflexiones Comerciales | 1 Comentario
En determinadas ocasiones, pequeños desajustes que tendrían una solución más o menos rápida, pasan a la categoría de problema, en mayúsculas.
Por ejemplo, supongamos que un cliente quiere saber saber el plazo de entrega de un producto y nos llama muy a menudo. Lo primero que pensamos es, qué pesado el tío! Ya le he dicho mil veces que no sé nada todavía, que ya lo llamaría. En ocasiones, lo que tendemos a hacer, es despreocuparnos de él y no ponernos al teléfono o hacernos los escurridizos.
Ya sé que eso es muy obvio de ver, pero ahí es donde se fraguan los potenciales problemas. Bien es cierto, que hay clientes que tienen la habilidad de acabar mal con todo el mundo, pero con una buena atención, muchos de esos pequeños incidentes, no van más allá y no tendremos la necesidad de pasar por momentos desagradables.
Gestionar bien las incidencias, nos ayudará a conseguir dos cosas: fidelizar a nuestro cliente y sobretodo, ganarnos su confianza. Eso que todo el mundo quiere conseguir y que es tan complicado.
Es más sencillo, agarrar el teléfono y decirle que aún no tenemos novedades y aguntuar un pequeño sermón, que entrar en facetas más movidas, por no estar a la altura. El cliente, cuando ha tomado la decisión de compra, en su subconsciente, piensa que la empresa se va despreocupar de él. Que lo que antes eran atenciones, pasarán a ser largas y total desatención. Romper con este prejuicio, es nuestra obligación y ello, nos ayudará a ganar prestancia y nos permitirá mirarle a la cara a tu cliente y preguntarle ¿Conoces a alguien más al qué le pueda interesar? Que en definitiva es lo que buscamos, seguir vendiendo.

Sobre el autor del artículo
Ll. Bosch
Soy comercial y editor de este blog. Puedes leer mis publicaciones en este blog, o seguirme en Twitter.
Recuerda, que tú también puedes publicar tus propios artículos en este blog desde aquí
Te recomiendo ver ...





















